Bueno ya que vamos a contar todo empecemos bien del principio.
Enfermarse así como mucho nunca fue algo de mí, anginas de pequeñas quizás al igual que paperas. Así que cuando te encontras con la novedad de una enfermedad que tiene un comienzo pero no un fin (por ahora) no sabes como encararla.
Dejando de dar vueltas a mí se me diagnosticó a mediados del 2010 después de varias visitas al doctor por un cumulo de síntomas de los más variados: adormecimientos, falta de fuerza, de sensibilidad, etc. En realidad empecé a ir al médico porque a fines del 2009 luego de las pasantías correspondientes a mi secundario tuve lo que se denomina (medicamente) un episodio de hemoptisis (en castellano sería escupí sangre). Después de análisis de sangre, tomografías y fibrobroncoscopías en que se veía una lesión en mi pulmón derecho se llego al veredicto del... no tenes nada, fue algo de una vez.
Sin embargo todos los otros síntomas continuaban, cada vez más seguidos y con mi mamá decidimos pedirle a la doc que me hicieran una resonancia. No es que no le hubiese dicho a la médica pero en su momento lo del pulmón era más importante.
Siendo honesta las palabras ESCLEROSIS MÚLTIPLE ya se me habían cruzado por la cabeza antes de tener el resultado de la resonancia, pero no fue hasta que me internaron por primera vez que fui realmente consiente de mi realidad. Me tomo un tiempo el aceptar que a partir de ese momento mi vida no iba a ser por completo igual, pero así como cuesta es que decidí aceptarlo y aprender que aunque no me sienta al 100 por ciento todo el tiempo siempre se puede seguir adelante.
miércoles, 11 de julio de 2012
domingo, 8 de julio de 2012
Comenzando
Ya hace un tiempo que venia pensando el crear un blog para contar mi experiencia con la esclerosis múltiple pero no lo había hecho hasta ahora. Solo espero que le sirva a otras personas que estén pasando por una situación similar y que sepan que se puede seguir adelante.
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